Virgen de las Angustias sosteniendo el cuerpo de Cristo tras el descendimiento de la cruz, en una emotiva representación de la Piedad. La escena, presidida por una gran cruz y un ambiente de recogimiento, transmite dolor, fe y esperanza, destacando la profunda devoción que esta advocación despierta en Béjar. La composición artística y la expresión serena de la Virgen convierten esta imagen en un símbolo de espiritualidad y tradición religiosa.